Historia de la tuna
De la tuna se conoce poco, y de lo poco mal, y de oidas. Para despejar incognitas, mitos y demás dudas sobre este bello ARTE, ponemos al alcance de todos estas breves lineas.
Las universidades fueron el lugar donde nacieron, crecieron y se desarrollaron estos grupos.
De los estudiantes que iban a la universidad , la“aristocracia del hambre“, últimos en el escalafón, estaba representada por los “Sopistas” (estudiantes cantores, predecesores de los actuales tunos), también llamados Capigorrones, Gorrones o Bigorros (este último calificativo hacía referencia al bigornio o gorro de dos puntas que portaban).
Pobres como ratas se costeaban la universidad sin otro auxílio que sus excelentes dotes para todo, haciendo favores a otros estudiantes más ricos a cambio de algo de dinero, o haciendo uso de la picaresca o las dotes tunescas.
Normalmente se alimentaban de la sopa que por piedad se repartía en la puerta de los conventos a los “desheredados de la fortuna” (denominada sopa boba por lo poco que alimentaba, y por ello se decia que bibian de la sopa boba, expresión que actualmente se sigue empleando). De este hecho procede el nombre de Sopistas, y también el símbolo, una cuchara o tenedor de madera, lo que le permitia comer en cualquier lugar que se le presentara la ocasión. Estos cubiertos de madera eran distintivo de los Sopistas, y algunos los portaban en sus bigornios..
La ración que de este modo recibían era escasa, insuficiente para dar calma al hambre estudiantil, mucho pero que la canina, pero “más discurre un hambriento que cien letrados”...
Los nuevos estudiantes pobres querian formar parte de estas camadas Sopistas, lo cual les permitiría llevar una vida similar a la de los estudiantes ricos. En estas condiciones, como pupilos (aprendices) se convertian en escuderos de estos a cambio de que les instruyeran en su arte. Los nuevos, debidos a su inexperiencia, eran el centro de la broma de sus maestros, esto les enseñaba a ser despiertos y desarrollaba su ingenio.
Tocaban la guitarra, la flauta, el violín, la pandereta... y jamás se les caian los instrumentos de las manos.
¿De donde procede el nombre tuna?
El “modus vivendis” (modo de vida) de esta clase de estudiantes comenzó a llamarse tunar(verbo), a este grupo “tuna”y sus integrantes tunantes o tunos, por pura y simple comparación con los atunes, pues atunes y tunos son viajeros y buscavidas, pero mientras los primeros lo son por naturaleza, el tunante o tuno lo es por necesidad, como expresa Frai Martin Sarmiento.
Los tunos no solo hacian uso de su música y de su labia para alimentarse. También iban a cantar a las mujeres a sus balcones para enamorarlas desplegando para ello toda su gracia y romanticismo ganandose de este modo el favor de la dama, en lo que se denominaba ir de “ronda”.
Las estudiantes cantores también viajaban. Hacian lo que se conocía como “correr la tuna”que consistía en conseguir sustento al mismo tiempo que diversión, especialmente en la época en la que no había clases, en la que utilizaban no solo la música, sino todos los medios que les permitía su ingenio, para conseguir subsistir viajando de pueblo en pueblo. Lo hacian normalmente en grupos que se denominaban “bigornias”.Abriendo la comitiva iban los “panderetologos”(panderetas) o postulantes, cargo que se les confiaba a los mas desenvueltos, ya que eran ellos los encargados de recaudar el dinero y debian hacerlo con gracia e ingenio para obtener una generosa colecta.
Hoy en día, y dada la evolución de la sociedad, en la que no se pasan aquellas necesidades, la tuna ha perdido su función como medio para poder sobrevivir de los estudiantes que lo integran, aunque sigue siendo una filosofia de vida (todavía hay estudiantes que nos costeamos los estudios con lo que de ella obtenemos) y actualmente lo forman estudiantes universitarios que aficcionados a la música y a este bonito arte gustan de hacer amigos y conocer mundo sin un alto poder adquisitivo.
Por lo demás la “tuna Pontificia” sigue manteniendo vivas las tradiciones que heredo de los siglos anteriores y viste con trajes de época interpretando canciones particulares de tuna con los mismos instrumentos, continuamos llendo de ronda o serenata por las calles de Salamanca al llegar la noche, para llenar de alegría e ilusión los corazones de las mujeres que al balcón nos salen a recibír (lo cual según dicen les da más suerte en los exámenes que encontrar la rana de la universidad, seguimos viajando a la aventura costeandonos el viaje con lo que vamos sacando, al estilo de antaño y repartimos alegría por las calles y restaurantes a cambio de algún alimento o alguna moneda que ayude a “completar la siempre escasa paga del estudiante”.
By: Larousse y Fujitsu.
Fuentes de información:
Tuna Pontificia de Salamanca
